Niños en la nieve

Me cuentan que teniendo yo tres años me llevaron a la estación de esquí de La Molina en uno de tantos viajes familiares, así que pese a no recordarlo, lo colocare como punto de partida. Mi primera vez, los primeros deslizamientos, las primeras risas, mi primera cuña!, los miedos fugaces y los primeros fríos… Pagaría por recordarlo (mi familia lo hace por mi). Pero imagino un niño ilusionado lleno de alegrías e incertidumbre por mil aspectos que desconocía y que a la vez serían gasolina en mi pequeño gran motor.

Además de esos viajes familiares que se fueron repitiendo anualmente, entre en la dinámica de visitar la que consideró mi casa (y lo será siempre) en el mundo de la nieve, la estación de esquí de Valdelinares. A 45 km de mi casa (Rubielos de Mora) fue allí donde cogí las bases de lo que profesionalmente hoy soy, de hecho conoceréis varias personas que allí conocí y marcaron mi camino.

Recuerdo con mucho cariño los viajes de fin de semana a entrenar, con Fede vomitando el coche por las maravillosas curvas de ese puerto que hoy asciendo en bici en época estival. Recuerdo las ilusiones y desilusiones que allí viví. Pero sobre todo recuerdo el esfuerzo de mis padres por ayudarme a seguir un pequeño camino que sería tan importante en mi vida. GRACIAS.

Poco a poco los años fueron pasando y el “bicho” que imagino en aquellos días en La Molina y en el Pas de la casa con mi hermana y papás me pico, se fue haciendo más grande dentro de mí. Se tradujo en una pasión imposible de igualar y aún a día de hoy difícil de explicar. Cierto es que no se me dio mal, lo cual ayudaría, pero es que creo en ciertos momentos que sería otra persona si no fuera por este deporte. Con las mismas taras que definen a un ser, pero no se, diferente.

Supongo que el sentirme más habilidoso que gran parte de mi pequeño entorno pudo motivarme sobre manera, aunque pronto llegaría la gran enseñanza que esto me dio, no eres más, eres uno más. No hizo falta que mi mamá o papá o entrenador me lo dijera (aunque seguro lo harían ) yo solito lo descubrí yo solito lo digerí, y fue algo que me marcó profesionalmente a posterior.

Nuestro patrocinador

Hotel Meliá Royal Tanau - Baqueira Beret